viernes, 15 de octubre de 2010

Algo huele a podrido y no es en Dinamarca

He recibido un correo de la Junta de Andalucía que os reproduzco integro a continuación.


No sera que se han gastado el dinero en comprar licencias a microsoft y presuntamente exista un pacto comercial entre la multinacional y la Junta.
Algo huele a podrido y no es en Dinamarca.




jueves, 7 de octubre de 2010

Ciberprotesta. Forma de expresión popular del siglo XXI.

Hoy me pregunto porque algunos "defensores de los derechos digitales" están en contra de una manifstación popular,
sera por que solo se ve como manifestación democratica aquella que los participantes salen a la calle cortan el trafico
y afectan al transporte publico o privado perjudicando así al ciudadano medio, las huelgas que organizan los sindicatos
o las manifestaciones organizadas por algunos partidos politicos.

Manifestaciones que por otra parte suelen terminar con disturbios y cargas policiales en las cuales casí siempre se lleva
el palo el que menos culpa tiene, es decir el que simplemente ejercia su derecho a poder manifestarse.

De nuevo queda en evidencia que la red es un espacio abierto libre, quiza el ultimo, por eso el rechazo social a que nadie puede intentar apropiarse de el.

Que pasen estas cosas no es mas que la causa efecto del descontento y malestar por todas las injusticias que estamos sufriendo la mayoría de la ciudadania por parte de la administración y sus secuaces.
Lo que tiene que quedar claro es que estas acciones no están realizadas por ninguna banda organizada ni por ejércitos armados
los causantes de estas acciones son multitud de ciudadanos de todas las edades, paises, de distintas ideas y distintos niveles sociales.
Tampoco me parece apropiado que a la AI se le impusiera una multa por algo que no es de ley y así se hizo, no me parece apropiado que se cobren tasas en los festivales benéficos y se hace.
No me parece nada legal que continúe pagando la tasa digital (canon) y se sigue pagando.
Que se utilice a la Justicia para demandar a desarrolladores de software o a webs de enlaces con denuncias abusivas.
Mucho menos apropiado me parece que se formen comisiones al margen de la justicia para censurar y cerrar webs. (ley Sinde)

Creo firmemente que cualquier acto de protesta cívico sin violencia ni destrucción de bienes públicos o privados es solo un acto de libertad y una señal inequívoca del descontento de una parte de la sociedad y sobre todo que cada colectivo tiene que tener la libertad de poder expresarlo como quiera, cumpliendo la ley como en este caso .

Ayer La directora de Relaciones Institucionales de Google España, Bárbara Navarro afirmaba durante el curso 'Protección de datos, tecnologías de la información y sistema educativo', celebrado en la sede valenciana de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo:
El afán por proteger los derechos no debe frenar el avance de la sociedad de la información.

La sociedad evoluciona y en la era de la informatica, las telecomunicaciones y la crisis monetaria estaria bien que entendieramos que
es mas razonable que en vez de parar el trafico urbano, quemar contenedores, destrozar escaparates o soportar cargas policiales,
efectuar la protesta en los lugares donde se esta atentando contra los intereses del ciudadano sin violencia y sin perjudicar a nadie.

El País.com en un articulo titulado: Por qué mañana la SGAE será trending topic, http://plink.es/ydw destacan:
Algunas personas ven esto como el futuro de las protestas. ¿Prevés que pueda haber protestas como ésta en el fututo por otras causas? R: Seguramente. En cuanto a las protestas, espero que el futuro de las protestas sea la ACCIÓN. No el andar en círculos con pancartas inútiles que todo el mundo ignora.

Pero con Anonymous y con 4Chan nunca se sabe. Y después de tanta publicidad como se está dando desde los medios a sus acción, si un chaval lee esto y se apunta al ataque de DDOS ¿debería ser considerado parte de Anonymous? ¿Es el mero hecho de anunciar que la web se va a caer una profecía autocumplida? Es difícil encontrar los límites. Las legislaciones ya se están preparando: el nuevo Código Penal español que entra en vigor el 23 de diciembre incorpora el delito de "daño informático" y puede castigar ataques tipo DDOS hasta con tres años cárcel.

La historia detrás de la "Operación Payback" es apasionante, y da para horas de navegación y de reflexión sobre quién es este enemigo sin rostro que ha salido del ámbito virtual para dar dolores de cabeza muy reales incluso a la SGAE. No sé si será el futuro de las protestas, pero en el fondo está la pregunta de si internet sirve para la movilización (que por cierto, es el debate de moda en EEUU). De momento, yo me quedo con uno de los lemas de Anonymous: "Somos legión".

La realidad es que la caida de una web tambien puede ser ocasionada por otros motivos tecnicos no provocados (incidencias) y en estos casos nadie se lleva las manos a la cabeza.

Estoy completamente seguro que en la actualidad acciones como esta se repetiran pues la red no es mas que un medio de comunicación
publico y al mismo tiempo que multinacionales y grupos de poder la utilizan para obtener beneficios economicos el ciudadano de a pie lo usa como medio de expresión libre, ese es uno de los motivos por los que algunos internautas estamos preocupados por la Neutralidad en la Red.

David Bravo: Un ataque DDoS es la demanda de PROMUSICAE a Pablo Soto. Meten tanto papel en el juzgado al que dar respuesta que acabas caído.



lunes, 27 de septiembre de 2010

Carta de Oscar Molina que anda dando que hablar por TODO EL PAIS

Paso fuera de mi casa y lejos de mi familia una media mensual de 360 horas (15 días
completos), contribuyo al fisco con un 40% de mi salario; entre impuestos directos, indirectos,
tasas obligatorias y demás gravámenes, trabajo más de la mitad del año para el Estado.
Pago un colegio a mis hijos, mientras financio un sistema de educación pública; me dejo un
turrón en una póliza de sanidad privada, pero abono religiosamente mi correspondiente
diezmo para que muchos puedan tener cuidados médicos.

De lo segundo no me quejo (a pesar de que nadie me lo reconozca) y de lo primero no me
quejaría si no fuese porque la educación pública consiste en meter a los niños en fábricas de
ignorantes donde sólo se hace hincapié en su adoctrinamiento en un conjunto de paridas sin
sentido.

Muchos están peor que yo. Se levantan a las 6 de la mañana, vuelven a casa cuando sus hijos
se van a la cama, conviven con la cotidiana amenaza de perder su trabajo y hacen encaje de
bolillos para que el fruto de su sacrificio vital les permita llegar a fin de mes.
Y otros, de número creciente, están aún peor. Han perdido su trabajo y conservan escasas
esperanzas de conseguir otro.

Todos, de alguna manera, ponemos un montón de dinero para que vosotros, que sois muchos,
os alimentéis de nuestra pasta.

Porque vosotros, incompetentes ejecutivos de la nada, mediocres gobernantes de nuestro
Estado central, vivís de nuestro dinero.

Sois parte un elefantiásico entramado de Ministros, Secretarios de Estado, Directores
Generales, y parásitos varios que contáis con un ejército de asesores, viajáis en coche oficial y
reserváis Clase Preferente en vuestros viajes privados, con mi dinero.
A cambio, resultáis totalmente incapaces de resolver nuestros problemas, no garantizáis
nuestra seguridad ni dentro ni fuera de España, no nos protegéis del desempleo, ni prestáis
servicio alguno.
Sólo se os ocurren normas para coartar nuestra libertad, para vigilarnos, atemorizarnos y
decidir qué es bueno para nosotros.
Tomáis posesión de nuestra vida pública, privada y de nuestro dinero para complicarnos la
vida, y parís normativas orientadas a seguir siendo necesarios, a no permitirnos deshaceros de
vosotros.
Por si fuese poco, inventáis problemas inexistentes, enfrentáis a la sociedad reabriendo
debates cerrados, legisláis para cuatro, y tenéis la jeta de pagar un sueldo a majaderas de
manual sin el menor sentido el ridículo que nos hablan de “acontecimientos planetarios”.
Todo con mi dinero.
Vosotros, prebostes de alguno de los diecisiete gloriosos mini-estados autonómicos, también
vivís de mi pasta. Unos subidos a cuentos imposibles como la fábula de Aitor, otros
mitificando a unos segadores de hace cuatrocientos años.
Los demás, a rueda de éstos, os habéis montado un chiringuito de consejerías, direcciones,
subdirecciones, patronatos, embajadas y demás máquinas de gastar. Con mi dinero, claro
está.

Usáis la pasta que yo gano trabajando para fomentar la insolidaridad y sembrar el odio a
España; reclamáis la parte que vuestros inverosímiles derechos históricos os adjudican para
poder aumentar la pléyade de vuestros deudos, para comprar votos con empleos a dedo.
Vivís en la reivindicación permanente que haga andar a una bicicleta que se caería si parara.
Vosotros, garrapatas, no resistiríais el mínimo ejercicio de competencia para la obtención de
un puesto de trabajo en el ámbito privado, vuestro único mérito es haber medrado en la
estructura de un partido político. Y ahora, vivís de mi dinero.
¿Y qué decir de vosotros? Sabandijas de los sindicatos de clase. Liberados del trabajo, la
responsabilidad y el cumplimiento del deber.
¿Cuántos sois? Sólo en Madrid, 3.200; sólo en Madrid vuestro chollo nos sale a los
contribuyentes por 77 millones de euros.
¿Para qué? Para que tengáis el uniforme, el mono o la bata sin estrenar. Para que viváis de
una novela en la que sois los únicos personajes, porque no representáis a nadie, sin acudir a
vuestro puesto de trabajo.

No tenéis afiliados, no defendéis nada, firmáis condiciones laborales de miedo para vuestros
presuntos representados, cobráis un canon por los ERE´s, o lo que es lo mismo, sangráis al
currito en concepto de “asesoramiento” cuando le ponen en la calle; os dedicáis a hacer
política, calláis cuando miles de currantes pierden su empleo por no molestar a otros
chupones de vuestra cuerda, y ejercéis la protesta asimétrica según quien gobierne.

No valéis para nada, no arregláis nada, no solucionáis nada, no defendéis a nadie, algunos
habéis conseguido llevar tan lejos vuestros tejemanejes que acabáis de directivos en vuestras
empresas…y vivís de mi pasta.
Y no me olvido de vosotros. Engreídos “creadores”, apoteósicos mediocres del arte presunto,
vividores del mérito subvencionado y subvencionable. Vosotros también vivís de mi pasta.
Os señaláis la ceja para apoyar sin disimulo a quien os ha puesto en casa, alimentáis vuestra
vida regalada de mis impuestos, y además me insultáis.

Si no voto al partido que os gusta, podéis llamarme “hijo de puta”; si no comulgo con el
Gobierno que os pone el pesebre pedís que se me encierre en un cinturón sanitario; si voto a
quien no os mola, me llamáis asesino… todo eso después de que este hijo de puta, asesino y
carne de sanidad progre os haya dado de comer con su dinero, a cambio de que produzcáis
bodrios infumables que tratan de ganar una guerra 70 años después o que sólo sirven para
que alguno pueda liberarse de sus complejos, algunos sexuales.

Habéis conseguido que todo hijo de vecino sea considerado delincuente preventivo y tenga que
pagaros cada vez que se compra un teléfono móvil, una impresora, un ordenador… Habéis
forzado la máquina de quien tanto os debe como para permitiros reclamar el tributo a quien
se bautiza, hace la comunión, se casa o baila en la plaza del pueblo; cualquier día nos
sangraréis en nuestro entierro. Vosotros, bucaneros de la creación de medio pelo, no
venderíais ni uno sólo de vuestros estofados en el mercado privado, no conseguiríais
financiación ni para la décima parte de vuestras piltrafas.

La inmensa mayoría de los que vivís de mi contribución y de sirlarme, no seríais capaces de
engañar a un inversor para que sufragase las medianías que nos colocáis. Vivís del cuento, y
encima os ponéis chulos mientras me metéis la mano en la cartera.

Firmáis manifiestos para los que no tenéis la menor legitimidad ni altura moral, y os auto
designáis como el “mundo de la cultura”; entregáis rosas por la Paz a los asesinos, os vestís de
palestinos entre playa y casino, y no tenéis una puñetera palabra para los que cayeron
muertos de un tiro en la nuca, sin poder oler esas rosas que entregabais, mientras pagaban
vuestros saraos y se retrataban cada vez que compraban un CD.

Todos vivís de mi pasta y sois muchos, cada vez más. Y nosotros cada vez menos